miércoles, 6 de febrero de 2013

Noche de todo y nada

Hay días en los que me pregunto ¿a quién o para qué escribo? Hoy es uno de esos días, simplemente he querido plasmar letras, no sé hacia dónde voy, ni si estoy haciendo lo que quiero o debo. Dudas y confusión se deslizan por estos dedos necios, una supuesta tranquilidad se dibuja en mi sonrisa, pero llevo días (otra vez los infernales días) dudando de ella, quizá me encuentre en la punta más alta de algún extraño recuerdo que de alguna u otra manera me conducirá al vacío, caeré igual de rápido como cuando subí sin darme cuenta.  
En esta noche de todo y nada, me encuentro con este poema de Alfonsina Storni, e igual que el "yo lírico" espero, busco y dudo de la caricia perdida, aquellas noches en las que el amor fue el mejor invento, y me pregunto si alguna vez volverá mi recuerdo a la memoria del extraño, o del futuro viajero. 



LA CARICIA PERDIDA

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos ... En el viento, al rodar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida rodará... rodará...

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va,

si no ves esa mano ni la boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida ¿me reconocerás?


Alfonsina Storni

miércoles, 30 de enero de 2013

PETITORIA


Escribo sin pensar, escribo para no comerme las uñas...
mírame-mirándote-místicamente-te-veo-me-ves-nos-vemos
vuelvo-volando-dormida-ayer-resbalé-lentamente
mientras contaba cuántos cuentos te conté
temblaban bajando dos soles estáticos
buscando opciones para encontrar rastros de olvido.
Hoy no tengo números para ti ni palabras para mí,
tengo revueltas las pasiones y vacío el estómago.
Y no quiero ser la hoja que cae del árbol
ni los recuerdos atados con telarañas,
no quiero ser la palabra dicha a destiempo
ni el susurro lanzado en un día de bocinas y tráfico.
No quiero encontrarme en el olvido de las letras coloradas
ni volverme fría y azul.
Espero provocarte, espero que esperes mi reacción y reacciones como quiero. 
Escribo porque quiero olvidar que escribo que me vi escribiendo que escribía. 

sábado, 19 de enero de 2013

Incertidumbre

El olor a sexo se confundía con los recuerdos, los besos suponían, más que pasión, compromiso. Jugaba con el cuerpo, con el sudor en la frente de aquel extraño que ocupaba un espacio en la cama, no recordaba lo sucedido y las marcas en su cuerpo provocaban la confusión. Mariana recurre al olvido, mientras en los labios le queda un desagradable sabor a decepción.