viernes, 26 de junio de 2009

Un día de esos...

He estado pensando(sí, a veces lo hago) cuál fue la intención de abrir este blog y aún no estoy muy segura del propósito inicial, tanto así que llevo intentando escribir algo desde hace más de dos horas y no lo he logrado. Además de que hoy es uno de esos días en los que las ganas de hacer algo nada más no existen, uno de esos días en los que desperté molesta y desquito con "todo" el mundo (como si todo se redujera a mi madre diciendo que es hora de ir a trabajar y a mi perro que no deja de lamerse).
Estoy molesta aún, creo que es por su insistente silencio y mi tan desesperado intento de adivinar qué sucedió para que decidiera dar media vuelta y dejarme sin un principio pero con mucho final, molesta porque Michael Jackson ha muerto sin despedirse, porque a mi café le hizo falta azucar, porque no he fumado desde hace una semana(debo dejar el cigarro).
Molesta porque sólo sació las ganas y se marchó, estoy molesta porque hoy desperté de mal humor.

miércoles, 24 de junio de 2009

Olvido

¿Recuerdas cómo fue que inició el juego? Comenzó con risas, abrazos, fotografías y diversión, esa noche en la que escuchamos música a las 4 am., noche en la que moría de sueño pero deseaba seguir a tu lado.
¿Recuerdas la película que vimos juntos? Me dijiste que era de tus favoritas y mientras la película transcurría, tus brazos rodeaban mi cuerpo, me abrazaban y yo estúpidamente sonreía.
¿Recuerdas la primera vez que me viste ébria y vomité tus tenis? Debías alejarte pero seguías cuidándome, me contabas chistes y datos curiosos, dijiste -aún lo dices- que no entendías a la gente de "provincia".
¿Recuerdas las canciones que escuchamos en el concierto de Big Band Jazz México, el Teatro Juárez arropándonos, el pastel de chocolate que comimos y el café que preparaste? En esa ocasión pasé dos noches a tu lado, y en la segunda noche sucedió lo ya esperado, compartimos emociones, nos cansamos, nos saciamos, nos besamos como se besan los amantes: en silencio.
Creí que tendría la oportunidad de seguir en tu memoria, así como creí en tus letras cada vez más distantes, en las palabras que no dijiste, en los abrazos que no me dabas. Creí en el "Quizá", el quizá que me aseguraste varias veces. Creí en tí, en tu sonrisa y en tu mirada.
¿Recuerdas la última vez que te vi?
Comenzó a llover y te recuerdo en silencio, junto a mí, olvidándome.
¿Lo recuerdas?


Ponme la mano aquí, ¿Macorina?


No debería escribirte sin embargo aún tengo esa pequeña necesidad, me acostumbré a hacerlo y por ahora ésta es mi manera de empezar a olvidarte.


lunes, 22 de junio de 2009

Incertidumbre

Ultimamente he jugado a ser poeta, a construir con ladrillos de papel castillos en el aire pero al terminarlos, un viento que viene desde el suelo los destruye. Me pregunto si es el abuelo que dejé olvidado en el cementerio, el primer amor que destruí con mentiras o si es simplemente la pasión en la que olvidé quién soy (espero descubrirlo pronto).